


¿Quiénes somos?
Somos un grupo de jóvenes cristianos con la meta de conocer más de las verdades divinas (1 Ti. 2:4) , crecer espiritualmente (1 P. 2:2; Ef. 4:15; Col. 2:19), conocer a Dios (Jn. 17:3) individualmente como corporativamente para cumplir el deseo de Dios, edificar la iglesia (Ef. 4:12) y se uno con Él (1 Co. 6:17).
¿En qué creemos?
Respecto a la Biblia
Respecto a Dios
Respecto a Cristo
Respecto a la obra de Cristo
Respecto nuestra salvación
Respecto a la iglesia
La Biblia es la Palabra de Dios. Creemos que la Biblia, palabra por palabra, está inspirada divinamente por Dios (2 P. 1:21), como el aliento de Dios (2 Ti. 3:16).
Dios es singularmente uno, pero Triuno, el Padre, el Hijo y el Espíritu (Mt. 3:16-17; 28:19; 2 Co. 13:14; Ef. 2:18; 3:14-16; Ap. 1:4-5).
Cristo era el propio Dios en la eternidad (Jn.1:1) y llegó a ser hombre en el tiempo (Jn.1:14). Su deidad es completa y Su humanidades perfecta. Por esto, El es tanto Dios como hombre (Jn. 20:28; Ro. 9:5; Jn. 19:5; 1 Ti. 2:5),
poseyendo tanto la divinidad como la humanidad.
Cristo es todo: Dios, hombre, el Creador, la criatura, el Padre, el Hijo, el Espíritu, el Salvador, el Redentor, el Señor, la Cabeza de todo, la Cabeza de la iglesia, el Señor de señores y el Rey de reyes. Como tal El es nuestra vida, justicia, santificación, redención, y todo en todo.
Cristo primero se hizo hombre en la encarnación (Jn. 1:14), y murió en la cruz por nuestra redención (1 P. 2:24; Ap. 5:9).
Luego El se levantó de los muertos para nuestra regeneración (1 P. 1:3), ascendió a los cielos para ser el Señor de todo (Hch. 2:33, 36;10:36), y volverá como el Novio para la iglesia (Jn. 3:29; Ap. 19:7), y el Rey de reyes de todas las naciones (Ap. 19:16). Estos son los principales aspectos de la obra de Cristo: Su encarnación, Su crucifixión, Su resurrección, Su ascensión y Su regreso.
Un pecador debe arrepentirse a Dios (Hch. 2:38; 26:20), y creer en Cristo (Jn. 3:16; Hch. 16:31) para el perdón de los pecados (Hch. 10:43), para la redención (Ro. 3:24), para la justificación (Hch. 13:39), y para la regeneración (Jn. 3:6), a fin de que tenga la vida eterna (Jn. 3:36) para ser hecho un hijo de Dios (Jn. 1:12) y un miembro de Cristo (1 Co. 12:27). Esta es nuestra salvación por Dios por medio de la fe (Ef. 2:4-9).
La iglesia, compuesta de todos los creyentes genuinos en Cristo, como el Cuerpo de Cristo (Ef. 1:22-23; Col. 1:24), es universalmente una (Ef. 4:4), y la iglesia local como la expresión del Cuerpo es localmente una: una ciudad, una iglesia (Ap. 1:11).
